EN EL LUGAR QUE SÉ
En el lugar que sé ahora mismo canta un mirlo, ignoro dónde: tal vez desde esos setos entre los que contrasta el verdor luminoso -azahar y amarillos- de un limonero al sol. O quizá aquí, en mi pecho.
En el lugar que sé cuatro palomas cruzan entre el balcón y el monte, subrayando el azul y el ocre de las rocas. Y alrededor la tarde parece toda un canto. Como si allí ninguno supiera de la muerte.