Amanecer tardío
Lo enmascaró entre rejas
por tiempo indefinido. Decidió
hacerse inmune al desenfreno
que la palabra impone.
Se acomodó al mandato y a la norma,
equilibrio fácil de la tribu.
Nunca se permitía
la afectación insolente de los sueños.
Se miró un día al espejo
sin ver la marioneta.
Manipulado el títere
¿qué tratos ofrecía, qué permutas?
No tuvo escapatoria
cuando intuyó la rosa.