TE BESÓ EL FÚRBOL
Diferenciar sí y no.
Ofrecer u obligar.
Escribir femenino
o emborronar.
Líneas difusas
escondidas en negro,
direccionadas al museo
del garrote vil,
del sometimiento angosto,
de la pañoleta negra
excusada en el frío
cuando, de verdad,
esconde luto, noche,
tiempo marchito:
obedece y calla (Mujer)
violación y progenie,
nonato y ya juzgado
no culpable / no inocente,
lacrado por las plumas
carroñeras de cielo y tierra.
Exhibición de lo que fue
(es). El pretérito se
escabulle al presente
y engalanado en victoria
se resuelve impune,
inmune, porque Él
se autoproclamó
inviolable.
Agresión y tradición
comparten sufijo.
Estás acorralada entre
la reja que protege
encarcelando la ventana
y un pecho babeante
que empuja gobernar
un espasmo.
Gime un pétalo de geranio
al caer al suelo como
una gota de sangre.
¡Gol!
[septiembre 2023]
El gol es una expresión de deseo. También el breve discurso (tres letras) para desprenderse de la realidad, habitualmente adoptando como propio el pateo ajeno. Y quizá sea un paisaje soñado, casi un dibujo animado. El gol se ha convertido en la épica de un conjunto de perversiones de las que no se puede discrepar a riesgo de acabar pisoteado en el graderío.
¿Y qué ocurre cuándo un beso no consentido salivado de euforia asalta la hora de máxima audiencia? ¿Alguien contabiliza los arreones ocultos?
El fútbol origina unos ingresos de 8,3 billones de euros. El análisis tiene en cuenta los ingresos de las 20 ligas más fuertes del mundo. Si el fútbol fuera un país, ocuparía la décimo séptima posición en la economía mundial.
Football Money League. Deloitte